1 oct. 2012

I Cursa de Muntanya El Replà

30 de septiembre, Plá de Santa María

   2 semanas después de mi debut en las carreras de trail llegó la segunda: I Cursa de Muntanya El Replá.


   La carrera, sobre el papel, pintaba bastante bien; 13,5k, 470m de desnivel positivo y un recorrido que parecía exigente y bonito. Lo había "analizado" en wikiloc y también había estado mirándolo en Google Earth en busca de alguna foto que me permitiera ver, por adelantado, lo que me esperaba. Lo único que saqué en claro es que desde la parte más alta (y si lo permitía la climatología) tendríamos unas vistas preciosas!

    Durante toda la semana anterior estuve mirando constantemente las previsiones meteorológicas, que no eran nada optimistas... De hecho, el sábado, día previo a la carrera, no paró de llover en todo el día. A las 18:00 de la tarde la organización colgaba a través de su Facebook una foto en la que se veía un tramo del recorrido totalmente encharcado. Era momento de decidir... ¿corro con zapatillas o con botas de agua?

    El domingo amaneció despejado y soleado, con una temperatura fresca, que se hizo más fresca al llegar al Pla, donde el viento soplaba con fuerza.

    En lo que a organización se refiere, la cosa tenía buena pinta... Arco de meta hinchable, cronómetro, carpa para recogida de dorsales y guardarropa, las parrillas preparándose para hacer los prometidos bocadillos de llonganissa y pequeños detalles como los imperdibles para colocar el dorsal, que se entregaban dentro de una bolsita (cortesía de 42K).

   A las nueve en punto se daba la salida. 


   Los primeros metros, por dentro del pueblo, eran en bajada, lo que hizo que pasará el primer kilometro más rápido de lo deseado, así que, a partir del siguiente, decidí bajar un puntito el ritmo para no pagarlo a final de carrera.

   El camino iba ganando en inclinación a medida que nos acercábamos a Figuerola del Camp y aparecieron las primeras rampas duras, así como alguna bajada corta y técnica (en la que casi tengo un percance al ir pendiente del suelo y no ver, hasta el último momento, una rama baja de un arbol).

A punto de encarar lo más duro de la prueba (foto de Ramón Ferre Vila)
   Tras el primer avituallamiento (km 4 aproximadamente), una bajada que servía para relajar un poco las piernas antes de encarar el tramo más duro. Tuve que resistirme a acelerar aprovechando la gravedad,pero lo agradecí cuando empezó la subida y mis piernas estaban algo más frescas.

   A estas alturas la clasificación estaba bastante estable (al menos en lo que a mi se refiere) y ya no habría muchos adelantamientos de aquí al final de carrera (aunque sí alguno!)

   La subida fue dura, pero pude dosificarme bien y llegar hasta arriba a un ritmo fijo (poco a poco, con la reductora puesta!) sin tener que parar. Ya arriba esperaba poder recuperar el aliento en el falso llano de 1,5 km tras el que, según la organización, se encontraba el segundo avituallamiento, pero este se encontraba mucho antes de lo esperado (es el único pequeño fallo de organización que encontré) por lo que me costó beber con la respiración tan forzada que llevaba.

    A partir de aquí todo se veía con más optimismo y aunque tanto Wikiloc como Google Earth me habían advertido que aún quedaba un tramo de subida en mitad de la bajada, la cosa iba cuesta abajo (en el buen sentido).

    La primera mitad de la bajada (donde el día anterior se había tomado la foto de la "piscina") era rápida y estaba muy embarrada, por lo que había que ir con cuidado de donde pisar para no resbalar o quedar medio hundido. En varias ocasiones, tras pisar en una zona más enfangada de lo esperado, tuve que sacudir los pies para desprenderme del barro pegado a las suelas que parecía plomo!

   Después llegamos a un sendero en ligera subida entre árboles que se puso muy cuesta arriba en sus últimos metros. A pesar de saber que faltaban tramos de subida, no me esperaba que tuviera alguna parte tan dura como estos últimos metros.



Paso por la ermita... a correr!!! (foto de Antoni M Pamies)

   Superado esto llegó la que, en mi opinión, fue la parte más divertida de la carrera: unos metros de bajada muy técnica y muy resbaladiza en la que, a nada que te descuidases, podías acabar con el culo en el barro. Por suerte puede salvar bien este tramo para encarar el final de la carrera.

    Tras pasar por los restos de la ermita de Sant Ramón, era el momento de quemar todo lo que quedaba! Un primer tramo de pista y después asfalto hasta la meta. Todo en bajada. Ahora si era el momento de alargar las zancadas y correr todo lo que pudieras!

    Con las fuerzas escaseando, a 700m de meta me encontré a mi particular "club de fans" animándome, lo que siempre te da un puntito extra para acabar con fuerza!



Recibiendo ánimos para encarar los últimos metros
   Finalmente, llegada a meta en 1:15:41! Bajando casi 5 minutos del objetivo que me había fijado!

   Y ya visualizaba el bocadillo... Fui a la zona de avituallamiento donde me sorprendieron muy gratamente: Primero obsequios de los patrocinadores, luego sandía, dos bebidas a elegir entre agua, CocaCola, Powerade y Aquarius, luego un donut y, como no, el bocadillo!

   Era momento del podium que estaba previsto para las 11:30, pero se decidió retrasarlo un poco para dar tiempo a llegar a meta al último participante (el más joven de la carrera con tan solo 10 años) quien realizo los últimos metros acompañado de su padre (con el que hizo todo el recorrido) y del vencedor de la prueba, Xavi García (Trops Sport), que cruzó junto a ellos la línea de meta.



Llegada a meta del participante más joven acompañado por el ganador de la prueba
     Ahora sí, tiempo para el podium y las entregas de premios.

   En categoría masculina acompañaron en el podio, al ya mencionado Xavi García (estableció el record de la prueba en 55:13), Xavier Serra (C.H. Atletisme Cerdanyola) y Mossen El Haddad (Bikila), mientras que en femenina las integrantes del cajón fueron Inma Benito (1:18:04), Silvia Casillas y Cristina Fargas. También hubo premio especial para el primer corredor local; el "planenc" Igor Bertol.



    Fue una gran carrera en todos los aspectos así que sólo me falta felicitar a la organización y esperar que esta carrera se asiente en el calendario y se convierta en un fijo entre las carreras de montaña de Tarragona.

   Y ahora toca poner la vista en Noviembre, donde me esperan mis próximos dos retos: la Cursa de L'Amistat y, cómo no, la Behobia-San sebastián.



2 comentarios:

  1. Ei company gracies per visitar el ntre. blog.

    Jo he fet la BSS i es molt gran. Es bastant dura però disfrutaras del un gran cap de setmana. No hi ha paraules per descriure els ultims kms.

    Salut i que et vaigui tot molt bé

    Bou (C.A. Francoli)

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    1. Gracias por el comentario!
      Para mi será la segunda Behobia y de momento es la mejor carrera que he corrido en lo que a ambiente se refiere. Además, siendo de Donosti, es especial!
      Un saludo

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