La Behobia está a la vuelta de la esquina y este domingo era la ocasión perfecta para hacer un último test y ver como están las piernas antes de la gran cita del segundo domingo de Noviembre.
Iba a correr una carrera entera por Donosti por primera vez desde que corría el Cross de Amara Berri cuando aún iba a EGB y, ya sólo este hecho, me motivaba bastante.
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El estadio de Anoeta el sábado, preparado para la carrera del domingo |
Correr por las calles por las que tantas veces has andado, pasar a 20 metros de la puerta de casa, que sean tus piernas y no las ruedas del coche las que recorran la ciudad y cruzar el arco de meta en el estadio donde tantas veces te has sentado a ver como eran otros los que corrían (aunque fuera detrás de un balón y maldijeras esas pistas de atletismo que te alejaban de la hierba) tiene algo especial. Y más si lo haces en una prueba creada exactamente para lo que tu pretendes. Una carrera idada para que todos los locos que vamos a correr una de las pruebas más míticas del país veamos si nuestros objetivos son realistas o si tenemos que replantearlos.